Jarro Cafe

Febrero 15, 2007

Historias Germanas: Primer dia de clases

Archivado en: Jarrocafe — lilita @ 3:20 pm

A mis 28 años, y despues de mucho tiempo, volvi a tener una primera vez en algo…

Hoy, fui a llevar a Tobias a su primer dia de pre escolar…y mas o menos esto senti: 

Apenas entre al colegio, ese silencio que uno honra como papá soltero se quebró por el griterío infernal de las criaturas que te pasan por los costados, que te pasan hasta por debajo, que te empujan, cuyas charlas con el compeñerito te hacen invisible. 

Maestras chistando a los cabezudos, claro… Los primeros dias… En una semana esos chistidos se van a convertir en -quedate pues fulano en tu lugar-”…. -a la direccion!!!-, -salga de la clase- y asi, subrepticiamente. 

Nada resulta mas inocentemente alucinógeno que el olor a utiles nuevos, ese olor a empezar, a crecer, a estudiar. Mochila de la saga de moda, lápices nuevos y puntiagudos, borradores con sabor a chicle, sacapuntas de metal, cuadernos con hojas impecablemente blancas, forrados arquitectónicamente por las mamás, torpemente por los papás.  

Durante 14 años asistí a un mismo colegio, y en sólo dos ocasiones fui el segundo en la fila, todo fue grande para mi en esa epoca, bebedero alto, pupitres altos, pelota muy pesada, el arco del parquecito era un viaducto para mi. En mi merendero podia llevar comida para seis personas. 

Esta mañana vi como las profesoras, las mismas que me educaron, se llebavan de la mano al primero de la fila, cuantas veces me tocó eso…cuantas veces sentí envidia de mis compañeros y zapateaba por querer ser mas alto, solo para viajar en el medio de la fila o en la cola y poder gritar, escupir, tentar…en fin…portarme mal, portarme como alumno. Con mi estatura, cruzar el inmenso patio de la  mano de la profe era estar seguro de los pisotones y de las burlas.  Hoy vi maestras nuevas, jovenes, lindas, risueñas…. Me daban ganas de empezar de cero…pero no tarde mucho en entender que mis profes del 84, las del 85, 86, y las de los 90, tuvieron sus encantos, fueron lindas y algunas cariñosas, solo que yo estaba mas preocupado de mis compañeras, de mis utiles nuevos, de llegar a casa y ver la tele, de no hacer mis tareas. 

Hoy vi a mi hijo mezclarse entre sus compañeros. Estar quieto y escuchar, le costó lo mismo que a mi. Vi en sus compañeritos a los míos. El gordito, el malo, el que llora el primer dia, la linda, la muy cariñosa y pegajoza, el pelotero, y el que se perfila como mejor amigo. Nada mas enquilombado que un primer dia de pre escolar;

La profe: “niños vamos a sentarnos y a presentarnos”…. A ver vos como te llamas y donde vivis…

 -”yo me llamo….. Ehh… Me llamo….profe profe yo tengo un gatito”- 

-“y  yo una tortuga que le va morder todito mal a tu gato”-

-”… No no mentira mi gato es rapido y marron”

….no…no..no…si…si…si, …. 

Nadie le escucha a nadie, y todos hablan con todos. Y en esos desordenes, de esos griterios, de esas pequeñas peleas y empujones  es que surgen las amistades y se forjan los compañeros que por años seran complices, adversarios y por ahi hasta estudiantes. Años de escuela le esperan a Tobias, y estoy seguro que de satisfacciones y angustias me va llenar, libretas con cincos, con cuatros, trabajos por el dia del padre, notas de la directora, raspadas, moretones etc.

Gracias a esas mismas cosas y otras mas, es que hoy le puedo escribir. Creo que en la escuela algo aprendi.

German          

Enero 17, 2007

Historias Germanas: Mis Teles y yo

Archivado en: Jarrocafe — lilita @ 11:06 pm

En realidad el título de este seudo artículo debería ser “La Tele y su germán” pues en algún momento, éste fue el complemento de aquel y no vise versa. Mi primera televisión a color fue una de la marca Sharp, que a pesar de su pequeño porte era de muchas pulgadas. Esto debido a que venía con una ñembo mesita, bajo la cual se instaló en calidad de inquilino in eternun mi perro Púlin. Este simpático can vivió infestado de pulgas, por lo que mi tele no podía “no ser” de muchas pulgadas. Pobre perro, ni lo bañaba, me pasaba horas viendo Mazinger Z, o en el peor de los casos la Caldera del diablo o Ritmo Gym, mientras mi perro era carcomido por los parásitos. Todo por culpa de la Televisión.  

En las horas de labor de mis padres, mi segunda casa fue la casa de mi abuela materna, con ella no aprendí a dormir la siesta, y a comer mangos por baldes sin que me baje la presión. Esta abuela condescendiente tenía un televisor Telefunken, que mi abuelo había traído de Sao Paulo en su calidad de chofer de Rysa, y ante esta tele, sus majestad el nieto, merendaba su teté todas las tardes, en posillo de menaje, con la vista fija en el televisor asintiendo con cada cucharada las hazañas de Giman y más tarde las de los halcones galácticos, thunder cats y otros. Cuando volvía a mi casa, entrada la tardecita, solo para bañarme, cenar y dormir, pretendía tragarme la cena frente a la tele para ver Hola Música o “V” invasión extraterrestre; batallas campales se libraban con papá y mamá para sujetarme a la mesa. Pero la culpa no era de la abuela, la culpa la tenía la televisión.  Por las mañanas, a duras penas me levantaba y me disfrazaba de estudiante, desayunaba y sólo viendo aparecer las banderitas paraguayas en la tele con la voz coloquial de Rodolfo Shaerer Peralta me volvía el alma al cuerpo…”La Patria….” decía, y aparecía el león rugiente de canal trece en color dorado.    

“Ya no me vas a ver la Tele hasta las diez de la noche!!!” era la cantinela de todas las mañanas; “no hiciste ya otra vez tu tarea…!!!! Te voy a cambiar de colegio a vos, ahí en la  escuela yryvú te voy a mandar por la noche!!!!. Ese cambio hubiera derivado en un trastorno educacional, emocional, social, con sugestiones futuras en la aplicación al trabajo y en el rol de padre, confusión religiosa y dudas existenciales…. Donde iría a parar si me cambiaban de escuela tan de repente… todo por culpa de la televisión. Mi segunda Tele fue un regalo que recibí en calidad de ahijado, era una de 14”, blanco y negro, con perilla, una maravilla, sin birulana tomaba la señal de LT88 TV Canal 11, en esa época era impensado el   cable, el único cable conocido era de las instalaciones eléctricas que sobraron de la construcción de mi novel casa de trinidad, los mismos con que ligaba cuando por ejemplo le tiraba mangos verdes a mi abuela o comía por puño el azúcar del almacén de la citada victima, un niño problema el tipo, todo por culpa de la televisión. 

Al llegar a la etapa de colegiante, el mundo cambió, el mundo era gigante, yo apenas metro y medio y mis compañeros se erguían en columnas de mi querido Monseñor Lasagna. Es que no me había alimentado como se debía. Desayunando, almorzando y cenando programas enlatados, que alimentos iba a recibir. Y todo por culpa de la Televisión. Me aplacé dos veces en toda mi vida, en Matemáticas del 4º curso y al día siguiente en química, preso de la depresión, a pesar de tener cinco en esta última, estaba abatido. El día antes del examen de Matemáticas había visto por primera vez Ritmo de
la Noche en la casa de un vecino “pudiente” que tenia “CVC”, había estudiado los números de arriba abajo y de abajo a arriba pero la hipotenusa no iba ser nunca la resulta de los catetos de mi humanista juventud. La culpa la tuvo la Televisión.
 

Entonces, las cosas cambiaron, al ingresar a la facultad, todos sabían un poco más, cosas que no estaban en los vetustos libros ni en los folletos de pasillos; se hablaba de conflictos, de avances, de influencias, de política, mas yo ni enterado estaba; en los años de divorcio con la Televisión habían cambiado los tiempos de los noticieros acartonados, llegaron los programas críticos, de investigación, de reportaje desguionado, programas de verano!!! y también los Amoroso, los Palo-Hugo-Leo y como no Humberto Rubín.  Muchas cosas me pasaron por alto y ni me enteré, todo por culpa de la Televisión…   Germán.

Historias Germanas: Sogüe y Mboriahu

Archivado en: Jarrocafe — lilita @ 10:30 pm

El sogüé no es ser pobre propiamente dicho, no es tener hambre o no tener donde dormir, es no poder alquilar siquiera una película que ya no es estreno, o es también tener pasaje para la ida y no para a vuelta, ser sogüé es no poder chutar con los perros por no completar para la parada o en todo caso, es decidirse entre usar la plata para la parada o tomar una ñoño sin haber jugado partido. Pero va mas allá, el sogüé tiene ropa linda, varios zapatos, te descuidas y no se priva de cargar saldo en su celular de tanto en tanto.

La Sogüé ko ndai mboriahui. La coyuntura del sogüé, discurre entre puteadas que brotan de la nada, rabia repentina, odio a las cosas nuevas que compraste con tu último sueldo, cosas que ni siquiera recordás para qué las compraste, de hecho ni lo sacaste aún del envoltorio…Así mismo, el sogüé se la pasa excusándose de invitaciones para todo tipo de eventos sociales, incluso ir a comer un asadito, o ir al shopping…etc. Es una etapa crónica, una ausencia de la vida frívola, una muerte civil entre los perros que si pueden todavía allá por el 20 ir a chupar como si fuera el 1 o el 2.Cuando se está sogüé, el pirevaí se instala en uno y de ahí se proyecta a todo cuanto se acerca a menos de 2 metros. Si una persona osa dirigirse con un amabilísimo saludo al sujeto en estudio, la respuesta no pasa de un…”hheem mbatekó”. Si después de esta respuesta el interlocutor persiste en conocer los adentros del sogüé, es muy probable que todo termine en un…trae ya un 50 y dejá de preguntar boludeces…yo pio cuando te hinché a vos nde…”Uno estando sogüé, pude pasarse horas dando vueltas dentro de la casa, ideando, craneando, urdiendo, puliendo ideas para conseguir plata de alguna parte, y dependiendo de la intensidad criminal que cada ser humano lleva, esto puede confluir en: “…ajopyta fulanope, a esta hora viene de su trabajo…” o tal vez,  “…a vendeta koa total ella no usa luego mucho…”. Pero existen salidas no delictuales como buscar plata en un saco o campera que se usó allá por julio la última vez, o esperar que pare el lavarropas para ver si olvidaste aunque sea un mil`í en algún bolsillo trasero.     

  El mboriahú; ese si; ni para jugar ojavéa tiene plata, ese es el tipo que a la hora que pasas nomás está sentado frente a su casa, en su sillón de cable rojo, tomando un tereré vareá jokó, escuchando música a todo volumen, si no es Cabezón Ortega lo que escucha, le baja modern thalking…toooodo el santo día… asajé entero ohendú, nada de noticiero en la tele, nada de noticias en la radio, solo popular y tereré, tereré y popular y algún que otro chisme que le llegó con la quinielera. Imagínense, hasta juega quiniela el tipo. Como hace, nadie sabe. La única actividad que se le conoce es que a veces pero muy raras veces a eso de las cuatro sale y se va… ohoité voi la tipo… camisa a cuadros mangas largas a medio prender, vaquero, cinto texano y mocasín negro…Tipo las seis y media de la tarde oguapyyyyyyy jeima la tipo…A diferencia del sogüé el mboriahú  comparte hasta con alegría su estado, el cual, a diferencia del anterior no es crónico sino mas bien una cuadro virósico. Si uno le pregunta al mboriahú como está, la respuesta no baja de la categoría de “…tranquilo jefe ndaipóriko la Ivaía…” o puede ser también “…de llllllllllujo compañero eguapy ja tereré…”  No existe aparentemente mal que quebrante las interminables sentatas frente a la casa, el máximo malestar que puede eventualmente causarte va ser el siguiente “…eruká ñande la hielo doctor”, Si al tiempo de la visita al mboriahú vos estas sogüé ni se te ocurra preguntarle que anda haciendo porque es muy capaz que te salga con un “…mbaevété… ajopota hina si dios quiere y la virgen petei ovechá ko pyharépe, oúvae kué che campañaio lao”  Así nomás es, …el sogüé sabe que en algún momento va tener plata, y cuenta los minutos para que llegue ese día y el mboriahú sabe que no va tener luego plata, pero siempre le cae algo que salva, por ahí hasta va pasar un poco de hambre pero si su equipo anda y suena bien y mas fuerte que su otro vecino, va estar saludable…. QUE TAL… 

Germán.               

Diciembre 26, 2006

Miento…

Archivado en: Jarrocafe — lilita @ 8:18 pm

(Esta es una ñembocarta que German envio a una novia a quien a pesar de que era dos años mayor, supo torear con mentiras, para que supìera  que en todas partes y especialmente en Suecia se cuecen abbas.)

Miento porque tu realidad se compadece con mis sueños y no con mis verdades. Lo que anhelas está prometido y jurado de mi parte, tal vez nunca el dinero me alcance siquiera para dormir tranquilo y así, en un sueño realizar tus caprichos. 

Miento cuando digo que puedo comprar tus gritos, tus amenazas de irte y tus indiferencias, tal vez algún día tenga el dinero suficiente que me haga olvidar aunque sea una sola lagrima que me hiciste derramar. Si queres saber la verdad deberías ver las muecas que dibujo en tu espalda tras ser abofeteado por tu saludo malhumorado. 

Miento cuando te despierto cada mañana, me gustaría dejarte dormir hasta tu próxima juventud, y que tu almohada se robe tu senil alma.   Te miento porque te gusta, porque se que mis cosas en verdad te molestan y mis sinceridades las dejaste de lado. Cuando hablamos me gusta decirte mil y una mentiras, los minutos discurren mejor en ellas que cuando me contás tus aburridas anécdotas laborales. 

Te miento para que quedes feliz, y te soy sincero, para que de una vez te largues. 

Germán.

Diciembre 18, 2006

Viernes casual en el Aljibe

Archivado en: Jarrocafe — lilita @ 5:43 pm

De muestra vale un boton, pero ¿quien quiere muestras? Las demas fotos estan aqui

            dscn7071.JPG           dscn7075.JPG          dscn7076.JPG 

            el-after-del-aljibe.jpg           pose-ganadora-dealer-y-guille.jpg          se-ha-formado-una-banda.jpg

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